La puerta de entrada pivotante de nogal es uno de los elementos más significativos de esta vivienda, en la que trabajamos junto al decorador Miquel Pol. En el interior, todos los elementos del mobiliario son también de madera de nogal. En la planta baja hay tres puertas correderas de color blanco unidas entre sí, de siete metros de largo en total, que permiten aislar el salón de la entrada, o hacer el salón más grande cuando se desee, plegando las puertas una sobre la otra.
La calidez de la madera de nogal, así como los dibujos de las vetas, le dan un toque muy distinguido a todos los muebles, puertas y armarios de la casa.